Con un machete de juguete recién hecho que su abuelo Tiki fabricó con restos de madera, el pequeño Daniel finge ser un mambí, uno de las decenas de miles de luchadores independentistas del siglo XIX procedentes de las filas más pobres de campesinos y esclavos de Cuba. Su caballo de juguete es de segunda mano, fabricado en Estados Unidos y uno de los tesoros más queridos de Tiki desde su infancia en los años cuarenta. Julio de 2005.