University of Florida Homepage

El Pequeño Libro Rojo de Cuba

En 1986, los militantes del Partido Comunista recibieron una versión en miniatura de la primera Constitución de Cuba redactada por un convención del partido. Más que un simple recuerdo para conmemorar el décimo aniversario de su ratificación, se suponía que la miniconstitución debía guardarse en un bolsillo o en un cartera para que los «revolucionarios» pudieran defender mejor las políticas del gobierno y los ideales comunistas cada vez que se encontraran con quejas o reproches en el centro de trabajo o en la vía pública. Aunque sus artículos sustituyendo las libertades políticas por «derechos socialistas» son más famosos, el preámbulo de la Constitución de 1976 también es notable: aquí el Estado comunista afirma su “continuidad” histórica con la visión política y la voluntad de los pueblos indígenas que «prefirieron el exterminio a la sumisión», de “los esclavos que se rebelaron contra sus amos” y de los patriotas anticoloniales, obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales que lucharon contra el imperialismo estadounidense y la corrupción estatal. Con «la doctrina victoriosa del marxismo-leninismo» como guía, el Estado también declara que el socialismo y el comunismo son el estado más elevado de la existencia humana.